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LA ILUSIÓN DE UNA FAMILIA

Cuando se acercaron a nuestro estudio los dueños de esta vivienda, no eran conscientes del cambio que les íbamos a realizar en su hogar. Ellos tenían la ilusión de reformar su casa pero no se imaginaban el resultado ni por lo más remoto.

Su vivienda contaba con 3 habitaciones, salón-comedor, cocina y 2 pequeños baños, en donde lo único que se había reformado desde su construcción eran las ventanas.
Pensando que nuestra familia está formada por el matrimonio y una única hija adolescente, lo primero que hicimos fue dar un giro radical a la distribución de los espacios. Dejando la vivienda dividida en 2 dormitorios con una amplia zona de vestidor cada uno, 2 cómodos y amplios baños, uno para cada dormitorio y una zona totalmente abierta que daba capacidad a la cocina, el comedor y el salón.

Tras analizar su vivienda nos dimos cuenta que, sin duda alguna, la luz que recibe, es su gran virtud. Desde el inicio del diseño de este proyecto tuvimos claro que debíamos darle prioridad a este manantial de energía que entraba por las ventanas. Por esta razón decidimos crear la gama cromática con el color blanco como base, combinándolo con tonos neutros basados en arenas, topos y piedras.

A esa gama principal le añadimos el azul marino, ya que, aunque es cierto que la luz penetra por sus ventanas con fuerza, también lo hace el calor de sus rayos y eso hace que la temperatura de la vivienda, sobre todo en verano, se eleve considerablemente. El azul es un color que nos evoca al mar, al cielo, al agua, es el perfecto aliado cuando queremos dar frescura y renovación a un espacio. Es por ello que tuvimos clara la elección de dicho color, el cual aportamos en pequeños detalles, como en los textiles y en los papeles pintados de las paredes.

Otra de nuestras premisas, dentro del diseño de esta casa, fue conseguir la uniformidad en el material del suelo. Para ello optamos por un modelo en concreto de laminado flotante, ya que nos garantizaban su resistencia al agua. Era primordial que tuviera esta premisa ya que queríamos ponerlo en la zona de cocina y ya sabéis que siempre se corre el riesgo de humedades en zonas así. Además los tonos de una de sus referencias empastaban perfectamente con nuestra gama cromática. De remate para este suelo, decidimos lacar en blanco tanto el rodapié y como las puertas.

Para los baños optamos por un porcelánico para suelos y paredes. Os preguntaréis por qué no colocamos el mismo laminado del resto de la vivienda también en los baños. Pues bien, a nuestro entender, la unión entre un laminado colocado en el suelo con un porcelánico colocado en la pared no está conseguida aún. No nos gustan las soluciones que plantean las diferentes marcas del mercado. En nuestros proyectos es una premisa que la limpieza de la casa sea fácil y rápida, sin recovecos, y con las soluciones que nos aportan esto no se consigue. Es por ello que a día de hoy seguimos optando por colocar porcelánico en el suelo si las paredes también llevan dicho material.

La aplicación de pintura plástica blanca fue la elección para las paredes, salvo en algunas de ellas, en las que colocamos unos bonitos papeles pintados. Como podéis ver es aquí, en estos papeles, uno de los puntos en los que introdujimos el azul marino, tal y como os comentábamos antes.

La distribución de la cocina se basa en la creación de una isla en la que se colocó el fregadero. Mientras que en el resto del mobiliario se optó por el almacenaje, la llamada de zona de cocción, y la zona de lavado. La idea de elegir como color de dicha cocina el blanco y no ponerle tirador, nos aportaba el mimetismo con el resto de la estancia que queríamos conseguir. Como remate del mobiliario elegimos una encimera de cuarzo en color blanco para así lograr mayor igualdad en cuanto a tonalidad.

Para terminar la explicación de este proyecto os hablaré del mobiliario, cuya elección partió de la gama cromática que habíamos creado, diseñando a la medida cada uno de los espacios que necesitaban para sus enseres personales. Así pues les creamos unos grandes armarios a modo de vestidores en ambas habitaciones. A la joven de la casa le creamos una bonita zona de estudio junto a la ventana ya que aún le quedan unos añitos de estudios, y para la zona común de la vivienda, nada como una buena mesa de diario, extensible para los días de celebración, acompañada por un bonito conjunto de sofás.

Todo ello acompañado de un maravilloso textil confeccionado en cortinas y cojines, y unas lámparas elegidas, con todo el cariño del mundo, expresamente para cada rincón, hacen del conjunto de la vivienda un verdadero capricho.

Todo este trabajo y esfuerzo consiguió que se haya hecho realidad la ilusión que tenían sus propietarios cuando vinieron por primera vez a nuestro estudio. Y, por supuesto, nosotras encantadas de haberlo conseguido.
Gracias familia.

Mugarri Tip:

Como consejo deciros que esta familia soñaba con tener una vivienda así pero eran incapaces de darle forma. Sabían lo que querían pero necesitaban ayuda de un profesional. Por ello no dudaron ni un momento en ponerse en contacto con nosotras, como estudio de interiorismo que somos, y de esta manera el resultado no podía haber sido mejor. Es por ello que te recomendamos que si estás pensando en crear tu hogar, no dudes en ponerte en contacto con un profesional, pide presupuestos del proyecto, no tengas miedo, seguro que te sorprenderás.

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