CASA NEURRIRA

Convertir una vivienda de obra nueva en un hogar hecho a medida en Urduliz.

No todas las viviendas de obra nueva nacen preparadas para ser habitadas. Muchas veces llegan terminadas, pero sin alma, sin lógica espacial y sin responder a las necesidades reales de quienes van a vivir en ellas.

Este fue el punto de partida de este proyecto de interiorismo en Bizkaia: una vivienda recién construida, adquirida cuando todo estaba ya definido, sin posibilidad de intervención previa… Y con una clara falta de aprovechamiento del espacio.

Desde Mugarri nos enfrentamos a un hogar poco personalizado, con errores de planteamiento y ausencia de almacenaje que desperdiciaban metros valiosos. El objetivo estaba claro: transformar esa vivienda estándar en un auténtico hogar familiar, pensado al detalle para quienes lo iban a habitar, tanto en gustos como en necesidades prácticas del día a día.

 

Una vivienda puede contar con buenos materiales o una estética cuidada, pero si la distribución no está bien resuelta, el espacio nunca funciona del todo.

Esta vivienda acumulaba espacios de tránsito inservibles: pasillos sin función, accesos mal planteados y zonas que, lejos de aportar, restaban metros útiles al conjunto. Desde nuestro estudio entendemos la distribución como el eje vertebrador de cualquier proyecto de interiorismo. Por eso, antes de pensar en muebles, materiales o acabados, realizamos un estudio exhaustivo de cómo debía vivirse la casa, analizando recorridos, usos y necesidades concretas.

A partir de este análisis, transformamos áreas de paso en superficies aprovechables y dotamos a cada metro cuadrado de una función clara.

 

La cocina: reorganizar, ampliar y aprovechar cada centímetro

La cocina era uno de los espacios donde más se evidenciaban las carencias del proyecto original. La distribución no sacaba partido a la superficie disponible, el almacenaje era escaso y los accesos generaban zonas muertas sin función real.

Nuestra intervención comenzó por replantear los pasos y accesos, eliminando recorridos innecesarios y ganando continuidad espacial. A partir de ahí, ampliamos las superficies de trabajo para hacer la cocina más cómoda y funcional, adaptada al uso cotidiano de la familia.

 

Diseñamos un desayunador rodeado de gran capacidad de almacenaje por todos sus costados, pensado no solo como apoyo funcional, sino como un espacio de utilidad diaria. Su diseño, con iluminación personalizada incorporada, viste por completo una de las paredes de la estancia. ¡Además de añadir una interesante dosis decorativa!

 

Otro elemento clave en la transformación de la cocina, fue la nueva península que diseñamos y que se convierte en el verdadero corazón del espacio.

Se trata de un elemento multifuncional que integra superficie de trabajo, para poder llevar a cabo nuestras recetas cómodamente mientras disfrutamos de la compañía familiar; almacenaje adicional, gracias a las gavetas ubicadas en su parte inferior; y una barra pensada para disfrutar de desayunos y comidas rápidas en el día a día.

Es interesante cómo una selección concreta de elementos puede favorecer el uso flexible y dinámico del espacio, ¿verdad?

 

Todo el diseño se realizó cuidando la integración de los elementos presentes, buscando orden visual y coherencia a través del mobiliario de cocina de la firma Saitra, y resolviendo los condicionantes estructurales existentes sin que estos se perciban como obstáculos.

 

Dormitorio principal: más almacenaje, mejor organización

El dormitorio principal presentaba un gran reto. El armario existente tenía un pilar en medio que dificultaba su uso y hacía que el espacio resultase poco práctico, desaprovechando por completo su potencial de almacenaje.

Ante esta situación, replanteamos por completo esta zona con mobiliario diseñado totalmente a medida.

 

Ampliamos el armario principal y lo prolongamos a lo largo de una de las paredes de la estancia. En su interior, cada zona se adapta a una necesidad concreta de almacenaje para asegurar la mayor de las funcionalidades posibles.

 

Frente a esta composición, en el lado opuesto, ideamos un nuevo módulo gabanero con cajones y baldas, perfectamente integrado en el conjunto.

El resultado es un dormitorio mucho más ordenado, funcional y adaptado a las rutinas reales de la familia, donde cada elemento tiene un sentido y una función clara.

 

La clave estuvo en transformar un espacio incómodo y poco aprovechado en una solución a medida, que suma almacenaje sin recargar visualmente el ambiente. Lo que originalmente funcionaba como un pasillo de acceso a la zona de descanso del dormitorio, ahora se presenta como un vestidor cuidado al milímetro, donde no hay lugar al azar.

 

Con intención de mantener la armonía que envuelve a la vivienda al completo, apostamos por puertas y cajones en color blanco, con tiradores de Formani en el mismo tono y pequeños detalles decorativos en una acogedora madera.

 

Aprovechar hasta el último rincón

En un proyecto, donde el objetivo es optimizar al máximo el espacio, ningún rincón puede quedar al margen. En este caso, incluso una zona del pasillo que originalmente no tenía uso definido se convirtió en una oportunidad para ganar funcionalidad.

Aprovechamos este rincón para diseñar un amplio armario zapatero, integrado de forma natural en el recorrido y pensado para dar respuesta a una necesidad cotidiana de la familia. Una solución discreta pero clave, que demuestra cómo, a través de un diseño a medida, los espacios de paso pueden transformarse en elementos útiles que suman orden y calidad de vida al conjunto del hogar.

 

Un hogar funcional que no renuncia a la estética

A nivel estético, el proyecto respetó en todo momento los gustos de su propietaria. Mantuvimos la línea que ella buscaba, apostando por una imagen serena, luminosa y atemporal, donde los materiales y los volúmenes acompañan al diseño sin imponerse sobre él.

Este proyecto es un claro ejemplo de cómo una vivienda de obra nueva, aparentemente terminada, puede esconder un enorme potencial. A través de una intervención consciente, pensada y personalizada, conseguimos convertir un espacio genérico en un hogar funcional, coherente y completamente adaptado a quienes lo habitan.

Porque en Mugarri entendemos el interiorismo como una herramienta para mejorar la forma de vivir los espacios, haciendo que cada metro cuadrado cuente, y que cada hogar viva una historia propia.

 

EVOLUCIÓN DE LA OBRA

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