CASA LORATU

El interiorismo como herramienta de restitución y bienestar.

Hay proyectos que van más allá de una transformación estética; proyectos que devuelven el bienestar y la ilusión de habitar un hogar. Casa Loratu llegó a nuestro estudio como una vivienda de segunda mano marcada por intervenciones previas inacabadas que habían dejado espacios clave sin resolver y habían generado una gran sensación de frustración en sus nuevos propietarios.

Desde Mugarri, asumimos el reto de darle una nueva vida a la vivienda, creando un proyecto integral de estilismo y amueblamiento capaz de recuperar la armonía, la luminosidad y la sensación de hogar que sus propietarios anhelaban desde el primer día.

Bajo la premisa de crear un refugio repleto de luminosidad, articulamos el proyecto sobre una paleta cromática serena: tonos arena, neutros cálidos y maderas naturales. El diseño subyacente se centró en una optimización exhaustiva del espacio, integrando importantes soluciones de almacenaje de gran capacidad que garantizan el orden y el silencio visual en toda la vivienda.

Planta baja: Fluidez espacial y diseño conectado

La narrativa de la vivienda se inicia en un vestíbulo de entrada planteado como una experiencia inmersiva. Aprovechando la volumetría de la escalera, diseñamos una integración arquitectónica para albergar un pesebre decorativo, respaldado por una impresión gráfica a medida que dota al espacio de una sorprendente profundidad.

Este rincón dialoga en perfecta armonía con un sutil motivo floral impreso en el techo y un estudiado baño de luz técnica. El recorrido fluye hacia una zona de día de concepto abierto, donde las áreas sociales se suceden sin interrupciones.

 

El salón: un espacio donde evadirse

Concebido como el núcleo de desconexión, el salón gravita en torno a la volumetría fluida del sofá de la firma Tremafel, enmarcado visualmente por la textura orgánica de una agradable alfombra de Santos Monteiro.

Como telón de fondo, el frente audiovisual se resuelve mediante una composición longitudinal coronada por un exquisito revestimiento texturizado: el panelado ondulado de la serie Ona de Lagrama, que aporta un juego de claroscuros altamente sofisticado.

En la pared trasera del sofá, una escultórica composición de Aromas del Campo dota de carácter al espacio al mismo tiempo que aporta una solución lumínica a la estancia.

 

Comedor y cocina: disfrutando en compañía del arte culinario

La transición hacia el área culinaria se realiza a través del comedor, presidido por la calidez noble de la mesa y sillería de Doos. Bajo una sofisticada e imponente lámpara suspendida, toma forma el espacio perfecto donde disfrutar de largas sobremesas en compañía familiar.

 

En la cocina, ejecutamos una reinterpretación estratégica de la isla existente. Para dotarla de la escala y la jerarquía que el espacio demandaba, integramos un voladizo en acabado madera a modo de barra, transformándola en el epicentro social de la vivienda, complementada por la elegancia ergonómica de los taburetes Onda de Stua.

De este modo, un elemento ya presente cobra una vida para incorporarse al nuevo diseño, sacando el máximo partido a cada rincón y elemento imaginado. La isla pasa a desempeñar varias funciones: ofrece capacidad de almacenaje, integra zona de trabajo y se convierte en un lugar perfecto para comidas rápidas, desayunos informales o para disfrutar de una copa de vino mientras acompañamos a quien está cocinando.

 

La excelencia funcional de la planta principal se consolida en sus áreas de soporte.

La primera de ellas, el lavadero técnico: un espacio calculado al milimetro que oculta la zona de plancha, despensa y limpieza, y que esconde un detalle de diseño para la mascota de la familia: una gatera integrada en el mobiliario.

 

La segunda área de soporte se presenta como un espacio multifuncional: un entorno de trabajo totalmente funcional, equipado con sillería técnica Sokoa, que oculta un versátil sofá-cama, permitiendo su metamorfosis instantánea en dormitorio independiente para posibles invitados.

 

Planta primera: Atmósferas íntimas y narrativa mural

El ascenso a la planta superior nos recibe con un distribuidor que reivindica el valor de las zonas de paso. Una consola de líneas esbeltas, acompañada de un espejo y apliques de pared, conforma una pausa estética antes de adentrarnos en las estancias privadas.

 

En los dormitorios, las paredes abandonan toda posible sobriedad para vestirse con papeles pintados de firmas de referencia como Caselio, Little Greene y Coordonné, aportando riqueza táctil y motivos botánicos sutiles. ¡El resultado no podría gustarnos más!

 

La suite principal

En el primero de los dormitorios, diseñamos a medida un ejercicio de simetría y proporción donde el cabecero de madera natural prolonga el lenguaje material de la planta baja.

Para aprovechar al máximo el espacio y disfrutar de un generoso vestidor, la distribución fue replanteada integrando armarios a medida de suelo a techo y una imponente cómoda exenta de frentes limpios, maximizando la capacidad de almacenaje sin saturar el ambiente.

 

Un dormitorio lleno de encanto

En la misma planta, nace un santuario de serenidad articulado en tonos tierra, donde el armario empotrados garantiza el confort y el rigor visual.

La fusión entre el papel de pared texturizado con ligeros estampadaos y los toques de color a través de textiles en la cama, conforman una cuarto funcional con encanto propio. ¡Comodidad absoluta y almacenaje garantizados!

 

Dormitorio juvenil: un espacio en continuo movimiento

Esta estancia se proyecta pensando en la evolución de las necesidades de su usuario, maximizando la entrada de luz natural y ofreciendo un sistema de almacenaje inteligente que facilita la organización diaria.

Y es que, su diseño cuenta con todos los elementos necesarios que cualquier adolescente necesita para su día a día, incluyendo una práctica zona de estudio que se ubica frente al ventanal principal para aprovechar la iluminación exterior.

 

Ingeniería invisible: Domótica y luz escenográfica

La excelencia de este proyecto culmina en su capa tecnológica. La vivienda cuenta con un sistema de domótica integral que centraliza la motorización de persianas y el control de la climatización, elevando el confort a su máxima expresión y aportando un importante ahorro energético para el hogar.

 

El proyecto lumínico fue diseñado por capas, permitiendo la creación de escenas automatizadas que se sincronizan con los ciclos de amanecer y atardecer.

Así, la iluminación general, resuelta con luminarias arquitectónicas de Ineslam, cede el protagonismo estético a piezas escultóricas de Aromas del Campo y Faro Barcelona, cuyas sutiles presencias de vidrio y destellos dorados esculpen la atmósfera de cada estancia al caer la noche.

 

En definitiva, el resultado de aplicar el diseño interior con precisión, sensibilidad y técnica da lugar a un espacio cuidado hasta el último detalle, pensado para devolver a sus habitantes el placer de habitar.

Casa Loratu nace precisamente de esa idea: como sucede en la naturaleza, donde todo vuelve a la vida cuando encuentra las condiciones adecuadas, esta vivienda ha ido recuperando su esencia hasta abrirse de nuevo, crecer y llenarse de luz. Un hogar que, tras un proceso de transformación sereno y consciente, vuelve a florecer para acompañar una nueva etapa de vida.

 

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