CASA IRAGANA

La esencia recuperada: equilibrio entre  historia y contemporaneidad.

En Mugarri entendemos cada proyecto como una oportunidad para dialogar con el pasado y reinterpretarlo desde el presente. En esta vivienda, ubicada en un edificio bilbaíno que se remonta a principios del siglo XIX, el punto de partida fue claro: respetar la historia del inmueble y convertirla en un valor añadido para quienes lo habitan hoy.

Antes de comenzar la intervención, realizamos un profundo trabajo de investigación acudiendo al Archivo Histórico de Bizkaia para comprender cómo había sido proyectado el edificio originalmente. Su estructura de madera, los muros de carga y el sistema de construcción tradicional nos guiaron en cada decisión. Más que transformar, se trataba de entender y acompañar.

El resultado es una vivienda pensada para una pareja joven, adaptada a sus necesidades actuales pero profundamente conectada con su origen. Un espacio donde la esencia original no solo se conserva, sino que se pone en valor.

 

Zona de día: un espacio abierto que respira historia

La zona de día se concibe como un gran espacio continuo donde salón, comedor y cocina conviven sin barreras. La apertura total de esta área permite que la luz fluya y que la vivienda gane amplitud y funcionalidad.

En este ambiente, la estructura original de madera adquiere un protagonismo indiscutible. Las vigas vistas y el pilar central, recuperados y tratados con cuidado, se convierten en auténticas piezas escultóricas

Más que elementos constructivos, son testigos del paso del tiempo, integrados como una obra de arte dentro del espacio.

 

La cocina, de la firma Saitra, se plantea como un punto de encuentro, combinando la calidez de la madera con una encimera de Cosentino de gran personalidad que reviste tanto las superficies de trabajo como uno de los frontales. Este contraste de materiales aporta carácter y equilibrio, dialogando con el resto de la estancia de manera natural.

El traslado de la cocina, originalmente ubicada en otro extremo de la vivienda, supuso un reto técnico que resolvimos adaptando las bajantes existentes. Esta decisión fue clave para lograr una distribución coherente y funcional, donde todo fluye de manera orgánica.

 

Junto a la cocina ubicamos el comedor, ideado como una extensión natural de esta. El mobiliario en madera aporta calidez al conjunto y se combina con detalles en negro, en continuidad con el lenguaje material de la cocina. De este modo, generamos una estética coherente y armónica en toda la estancia.

Destacan piezas como las sillas Globus de Stua, en diálogo con los taburetes de la misma colección presentes en la zona de cocina. El comedor se sitúa junto a un amplio ventanal, lo que permite disfrutar de largas sobremesas bañadas por luz natural.

 

En el lado opuesto se ubica la zona de televisión, planteada como un espacio más recogido que aporta un carácter íntimo y acogedor. Un amplio y confortable sofá articula esta área, pensada tanto para el disfrute de momentos de descanso como para contemplar las vistas despejadas hacia la ciudad de Bilbao.

El conjunto se completa con una conexión directa hacia la terraza, un espacio que hemos puesto a punto para su disfrute en los días de buen clima, reforzando la relación entre interior y exterior y ampliando las posibilidades de uso de todos los espacios del hogar.

 

Zona de noche: calma, intimidad y precisión

La vivienda se organiza en torno a una clara diferenciación funcional, articulándose en dos zonas principales: la zona de día y la zona de noche. Esta distribución permite separar los espacios destinados a la vida social y al uso cotidiano de aquellos diseñados para el descanso y la intimidad, garantizando así una mayor comodidad y coherencia en el uso de la vivienda.

Como en cada uno de nuestros proyectos, hasta el mínimo detalle tiene una razón de ser, desde los elegantes mecanismos de Bticino, hasta los radiadores murales verticales de Irsap que se integran magistralmente en el espacio.

 

La zona de descanso se organiza en torno al dormitorio principal, proyectado como un refugio para el relax. Un espacio amplio, sereno y cuidadosamente diseñado, donde cada elemento responde a una intención.

Los materiales, las texturas y la paleta cromática invitan a la calma, generando una atmósfera acogedora y equilibrada. Cada detalle ha sido pensado al milímetro, desde la iluminación hasta la disposición del mobiliario.

 

El dormitorio se abre hacia un gran vestidor y un baño en suite, configurando un conjunto continuo que prioriza la comodidad y la experiencia del usuario. La distribución responde a las necesidades de la pareja, creando un entorno funcional sin renunciar a la estética.

 

Un proyecto que evoluciona con sus habitantes

La reforma integral llevada a cabo nos ha permitido resolver también aspectos técnicos como los desniveles del suelo, mejorando el confort general de la vivienda. El resultado final es un hogar coherente, equilibrado y lleno de identidad.

Además, la relación con los clientes no termina con la entrega del proyecto. Actualmente seguimos trabajando con ellos en el diseño de armarios a medida para completar el resto de las estancias, afinando cada rincón y dando continuidad al conjunto.

Porque para nosotros, cada proyecto no es solo una obra terminada, sino un proceso vivo que evoluciona junto a quienes lo habitan.

 

EVOLUCIÓN DE LA OBRA

HALL: ANTES
HALL: PROCESO
HALL: RESULTADO
COCINA: ANTES
COCINA: PROCESO
COCINA: RESULTADO
DISTRIBUIDOR: ANTES
DISTRIBUIDOR: PROCESO
DISTRIBUIDOR: RESULTADO
VESTIDOR: ANTES
VESTIDOR: PROCESO
VESTIDOR: RESULTADO
TERRAZA: PROCESO
TERRAZA: RESULTADO

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