Nos trasladamos a Galdakao para conocer a la familia propietaria. Nos transmitieron su necesidad de una reforma integral, ya que el estado de la vivienda no se adaptada a las necesidades que les habían surgido para su vida cotidiana.
Analizamos el proyecto al completo y dimos con una solución efectiva para lograr el mejor de los resultados: realizaríamos la reforma por fases.
En la primera de estas, comenzamos con los cambios estructurales, nuevas distribuciones, y obra pura para lograr la mejor de las bases sobre la que continuaríamos trabajando posteriormente.
Comenzamos dando forma a una nueva y más funcional distribución. Esta vez, a base de pladur, ofreciendo así mayor aislamiento tanto acústico como térmico.
Y es que, desde un comienzo, el aislamiento se convirtió en un inconveniente a resolver con urgencia. La vivienda se encuentra en la última planta del edificio, construida bajo cubierta, y no contaba con el aislamiento correcto bajo sobre techos.
Resultaba primordial incidir en ese aspecto, por lo que instalamos material termoreflexivo en toda la cubierta, consiguiendo así un aislamiento realmente óptimo gracias a sus beneficios energéticos y su baja conductividad térmica.
¡Un cambio fundamental para la calidad de vida y el ahorro energético!
Proseguimos con nuevas instalaciones en toda la vivienda, tanto en términos de fontanería como eléctricos, ya que la vivienda contaba anteriormente con un anticuado sistema de calefacción central.